¡Por tu cara bonita!

Ya han sido varios los que me han preguntado cómo realicé mi proyecto “Por tu cara bonita” y cómo surgió la idea. Lo principal es agradecer a Iyad Megdadi, primo, amigo y diseñador de mi web la idea, ya que fue el primero que me dijo: ¡Sal a la calle, haz tus retratos!

La primera vez que me lo dijo veía una idea preciosa pero difícilmente realizable, igual en ese momento yo no era la fotógrafa adecuada, veía demasiados peros que me echaban para atrás. La idea era pasear por las calles de Madrid que tanto me han dado, buscar personas bonitas y regalarles una parte de mí, un retrato de como yo les veo.

Siempre digo que para que una foto tenga alma, es muy importante conectar con la persona a la que fotografías, empatizar con ella. Pero cuando sólo tienes un par de minutos para convencerles y hacer la foto, es mucho más difícil captar algo que no sea una mirada confusa (porque si, una chica les ha abordado por la calle pidiendo una foto) o una sonrisa nerviosa, (porque cuando aceptan posar se dan cuenta de que tienen que posar y ponen cara de: en que lío me he metido, esta tía se está acercando mucho y no la conozco de nada!!! )

Pues bien, El día antes de reyes, salí con mi 50 mm 1.8 (costó 150 euros, de los más baratos que hay) y fui a dar un paseo por el centro de Madrid, sol, plaza de España, Debod… Más de una persona se paró a escuchar y cuando terminé se marcharon con un NO rotundo, pero me llevé una grata sorpresa al ver que no eran la mayoría, varios no dudaron ni un segundo! Hay mucho caballero por Madrid que hasta cambió su rumbo por conseguir una luz más bonita para la foto. Alguna cara bonita me hizo desempolvar un inglés muy precario y la perrita Bowie me enamoró a la primera sonrisa.

Para este proyecto, ya que apenas tenía un par de minutos con la persona, había que aprovecharlos bien, mientras busco el encuadre, hablo, cuando hago pruebas de luz, hablo, cuando veo un gesto bonito les aliento a conservarlo… en conclusión, hablo todo el tiempo… Nada nuevo la verdad. :p

Cuando volvía a casa, empecé a darme cuenta de lo que había vivido, del salto que significaba para mi ver una foto y no dejarla marchar. Y también vi que tenía 90 flyers sin usar, por lo que decidí hacer de este proyecto un proyecto anual, intentando ir una vez al mes a capturar caras bonitas. Este fin de semana llueve, pero aun así quiero intentarlo.